Marcapasos: una oportunidad para recuperar el ritmo del corazón y mejorar la calidad de vida

El corazón late de forma continua para llevar sangre y oxígeno a todo el organismo. Gracias a esto es posible caminar, trabajar, hacer ejercicio o disfrutar de momentos con la familia. Sin embargo, cuando el ritmo cardíaco se altera, incluso las actividades más sencillas pueden convertirse en un gran desafío.
En estos casos, un marcapasos puede representar una oportunidad para recuperar la estabilidad del corazón y volver a vivir con mayor tranquilidad.
El Dr. Francisco Rodríguez, cardiólogo y subespecialista en Electrofisiología del Cuerpo Médico del Hospital Metropolitano, explica que los avances tecnológicos han transformado significativamente estos dispositivos, permitiendo ofrecer tratamientos cada vez más seguros, precisos y adaptados a las necesidades de cada paciente.

Un aliado para el corazón

El marcapasos es un pequeño dispositivo, cuya función es monitorear el ritmo del corazón y, cuando detecta que los latidos son demasiado lentos, envía impulsos eléctricos que ayudan a mantener una frecuencia cardíaca adecuada.

Su implantación suele recomendarse en personas con bradicardia, una alteración que provoca que el corazón lata más despacio de lo normal y que puede manifestarse con síntomas como mareos, desmayos, cansancio extremo, falta de aire o disminución de la capacidad para realizar esfuerzos físicos. En algunos casos, también puede formar parte del tratamiento de pacientes con insuficiencia cardíaca, según su evaluación médica.

Un procedimiento seguro y una recuperación rápida

La implantación de un marcapasos es un procedimiento mínimamente invasivo que habitualmente se realiza con anestesia local y sedación. La intervención suele durar entre una y dos horas y requiere una pequeña incisión debajo de la clavícula para colocar el dispositivo y los electrodos que conducirán los impulsos eléctricos hacia el corazón. En la mayoría de los casos, la hospitalización es de apenas un día. Posteriormente, el paciente puede regresar a casa y continuar su recuperación siguiendo recomendaciones sencillas, como evitar levantar objetos pesados o realizar movimientos bruscos con el brazo del lado donde fue implantado el marcapasos durante las primeras semanas. Estas medidas favorecen una adecuada cicatrización y reducen el riesgo de complicaciones.

Una vida prácticamente normal

Una vez concluido el periodo de recuperación, la mayoría de los pacientes puede reincorporarse progresivamente a sus actividades habituales. Caminar, nadar o andar en bicicleta suelen formar parte de un estilo de vida saludable, siempre que se realicen de acuerdo con las indicaciones del médico tratante.
El seguimiento periódico continúa siendo una parte fundamental del tratamiento. Estas revisiones permiten comprobar el correcto funcionamiento del marcapasos, evaluar el estado de la batería —cuya duración puede extenderse durante varios años— y realizar los ajustes necesarios para garantizar su adecuado desempeño.

Derribando algunos mitos

A pesar de los avances tecnológicos, todavía existen creencias erróneas que generan preocupación entre quienes necesitan un marcapasos.
Uno de los mitos más frecuentes es pensar que el dispositivo impide utilizar aparatos electrónicos de uso cotidiano. Sin embargo, el Dr. Rodríguez aclara que tanto los microondas modernos como los teléfonos celulares pueden utilizarse con normalidad. La principal recomendación es evitar colocar el teléfono directamente sobre la zona donde se encuentra implantado el marcapasos.
Otro temor habitual está relacionado con los controles de seguridad en aeropuertos. En este sentido, el especialista señala que los detectores de metales no afectan el funcionamiento del dispositivo, aunque aconseja informar previamente al personal de seguridad que se porta un marcapasos.

Tecnología que sigue avanzando

El desarrollo de nuevas tecnologías ha permitido crear marcapasos cada vez más pequeños, precisos y duraderos, mejorando la seguridad del procedimiento y la experiencia de los pacientes. Actualmente existen modelos sin cables que pueden implantarse directamente en el corazón mediante un catéter, así como sistemas de monitoreo remoto que permiten al especialista supervisar el funcionamiento del dispositivo sin que el paciente deba acudir con tanta frecuencia a consultas presenciales. Según el Dr. Rodríguez, estos avances favorecen un seguimiento más oportuno y personalizado, optimizando el tratamiento y permitiendo responder de manera más rápida ante cualquier cambio en el funcionamiento del equipo.

Un nuevo comienzo

Recibir un marcapasos no significa renunciar a una vida activa. Por el contrario, representa la posibilidad de recuperar la estabilidad del ritmo cardíaco, reducir síntomas que limitan el día a día y volver a realizar muchas actividades con mayor tranquilidad y confianza.
Ante señales como mareos frecuentes, desmayos, fatiga persistente o dificultad para realizar esfuerzos físicos, es importante acudir a una valoración médica. Un diagnóstico oportuno permite identificar alteraciones del ritmo cardíaco y definir el tratamiento más adecuado para cada persona.
Fundación Metrofraternidad facilita el acceso a la implantación de marcapasos para personas de todas las edades y que se encuentran en situación de vulnerabilidad. Gracias a su modelo de gestión, al trabajo voluntario del Cuerpo Médico del Hospital Metropolitano y su red de aliados, contribuye a que más pacientes tengan la oportunidad de recuperar su salud y mejorar su calidad de vida.

Si conoce a una persona que podría necesitar este tratamiento o desea obtener más información sobre el Programa de Marcapasos , puede comunicarse al (02) 399 8100, extensión 2213, o al 098 337 6920. También puede escribir a través de las redes sociales en Instagram y Facebook: @metrofraternidad.